Proverbios de diferentes culturas

proverbios

Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.

Nadie puede ser justamente envidiado.

¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?

Entre los desórdenes del alma, la envidia es el único inconfesable.

La riqueza es para el que la disfruta, y no para el que la guarda.

Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas se fían de los demás.

Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.

Es cierto que no te quiero tanto como cuando éramos novios, pero a mí nunca me han gustado las mujeres casadas.

Al perro que tiene dinero se le llama Sr. Perro

Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.

El silencio es el muro que rodea a la sabiduría.

La alegría más pura es la maliciosa alegría que nos causan los infortunios de aquellos a quienes hemos envidiado.

La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino sólo sobre la ajena.

Lo pasado ha huido, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo.

Quien no comprende una mirada, tampoco comprenderá una larga explicación.

Un benefactor es el que me hace bien, incluso aunque haga mal a todo el mundo.

Es más fácil hacer un agujero en el agua que obtener una moneda de un avaro.

Conocer nuestra ignorancia es la mejor parte del conocimiento.

Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.

El sabio no dice lo que sabe, y el necio no sabe lo que dice.

Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.

La gente se arregla todos los días el cabello. ¿Por qué no el corazón?.

La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.

Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.

Ni el hombre conoce cien días de felicidad, ni la flor conserva durante cien días su color.

No hay sol para los ciegos, ni tormenta para los sordos.

No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.

Nunca se pierden los años que se quita una mujer, van a parar a cualquiera de sus amigas.

Rico y de repente, no puede ser santamente.

Se te caes siete veces, levántate ocho.

Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.

Si te sientas en el camino, ponte de frente a lo que aun has de andar y de espaldas a lo ya andado

Si tienes un problema y no tiene solución, para que te preocupas; y si tiene solución, para que te preocupas.

Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.

La adulación es como la sombra, no nos hace más grandes ni más pequeños.

Si haces planes para un año, siembra arroz. Si lo haces por dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.

Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.

Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.

El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.

El que nada duda, nada sabe.

La más larga caminata comienza con un paso.

No hay árbol que el viento no haya sacudido.

El hombre que desee estar tranquilo ha de ser sordo, ciego y mudo.

Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio.

El que nada duda, nada sabe.

Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a ti.

El bien que hicimos la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana.

La persona que no comete una tontería nunca hará nada interesante.

El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor

El amor y la tos no pueden ocultarse.

Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.

No es bello lo que es caro, sino caro lo que es bello.

Si no entras en la madriguera del tigre, no puedes coger sus cachorros.

Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.

Es una locura amar, a menos que se ame con locura.

Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.

Para que nazcan virtudes es necesario sembrar recompensas.

Si tiene remedio, ¿por qué te quejas? Si no tiene remedio, ¿por qué te quejas?

La mitad de la alegría reside en hablar de ella.

La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.

Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos.

Añorar el pasado es correr tras el viento. Proverbio Ruso

Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla.

Una reputación de mil años puede depender de la conducta de una hora.

Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.

Cuando el carro se ha roto muchos os dirán por donde se debía pasar.

El agua corre, la arena queda; el dinero se va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.

El corazón es un niño: espera lo que desea.

Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar. Perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.

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