La Depresión

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“Cuenta la leyenda, que un hombre que vivía con su mujer en una casa en medio del campo se ganaba la vida vendiendo los productos de la huerta. Los cuidaba con mucho mimo, pero no permitía que su mujer también los cuidara porque  opinaba que no tenía cualidades para ello. La mujer, por tanto, se dedicaba a cuidar el jardín, que estaba lleno de todo tipo de flores, a cual más bella.

El marido no daba importanica al jardín porque alegaba que lo importante era el huerto. Cada día venía más gente a comprar.

Un día, el hombre preguntó a uno de sus clientes: “¿Verdad que mis tomates y lechugas son las mejores de la zona y por eso venís a comprarlas aquí? El cliente respondió: tus hortalizas son buenas, pero no es por eso por lo que viene la gente a comprar, es por la belleza del jardín que cuida tu mujer.”

“A veces, los seres humanos son tan ciegos que no saben dar el valor apropiado a aquello que tienen y, por tanto, no saben hacer buen uso de ello ¿Por qué ocurre eso? ¿Por qué las personas dan más importancia a la educación de los hijos que al amor que hay que darles? ¿Por qué no son capaces de ponerse a menudo en los zapatos de los demás? ¿Por qué no se pregunta con frecuencia si se da tanto como se recibe? Esas preguntas son de formulación diaria, no en los momentos de crisis. Vosotros no tenéis una perspectiva amplia de los efectos de vuestras acciones Si supierais el dolor que podéis causar, seguramente muchos de vuestros actos tomarían otros derroteros.

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